28.11.11

'Fantastic Mr. Fox' - Wes Anderson. 2009.



Ms. Fox - 'Why? Why did you lie me?'

Mr. Fox - 'Because I'm a wild animal.'

Antes de todo, no sé si lo he dicho ya, pero soy el tonto de la animación; en especial la que requiere de habilidad manual, y es que me encanta la plasticidad que dota al cine este tipo de técnicas. Les insufla una cierta vida muy distinta a la animación por ordenador, mucho más física y palpable. También en muchas ocasiones, extraña y bizarra. Lo cual también es la leche, porque te da la sensación de estar en mitad de la imaginación de los artistas que han hecho eso. Y la imaginación es lo más misterioso y terrorífico que existe.

Todo eso, junto al hecho de que soy bastante capaz de tragarme (casi) cualquier cosa, hace que este tipo de películas me tiren muchísimo. 'Fantastic Mr. Fox' la tenía muy pendiente desde que la había visto.

Para empezar, está basada en un cuento para niños de Roald Dahl de nombre idéntico. Si a alguien no le suena el nota, su pluma es responsable también de 'James y el melocotón gigante', 'Matilda', las dos de Charlie, y hasta de 'Los gremlins'. Ahora bien, la historia que nos ocupa va sobre Zorro, el pater familias de una familia de zorros de clase media-baja que echa de menos la emoción de su vida anterior como ladrón de aves de corral varias. Decide dar un último gran golpe a los granjeros más mezquinos de la zona, que se verán instados a cazar al astuto animal.

La mejor que tiene la película es, desde luego, la acción constante. Siempre está pasando algo en la cinta, en muchas ocasiones a un ritmo vertiginoso y nada pesado.  Anderson ha adaptado bien la historia para niños, y la trama principal se agiliza con multitud de secuencias donde el humor brilla por lo acertado que resulta frente al absurdo de que lo protagonicen animales salvajes. En este sentido se juega mucho con los arquetipos tanto de animales como de personajes humanos de un entorno clásico americano. Tenemos zorros, tejones, zarigüeyas, conejos y ratas, y al mismo tiempo periodistas, abogados, entrenadores, amas de casa, y adolescentes.

En este blanco y negro, es donde he encontrado lo que más me ha gustado de la cinta. Los personajes son en este sentido, complejos, y se pueden observar claramente sus facetas más oscuras y violentas precisamente en su naturaleza animal. En ocasiones resulta muy chocante este conflicto entre lo racional y lo instintivo, con algunas escenas con las que te puedes reír o asustar, pero no te dejan indiferentes. Las dobladores hacen un trabajo genial, destacando George Clooney sobre un elenco bastante espectacular (Meryl Streep, Bill Murray..).

Y bueno, sobre la fotografía y música, pues que decir: me ha encantado. La banda sonora es sugestiva, muy animada, y la caña, en resumen. La animación me ha resultado de lo más curiosa y extraña, diferente a lo que yo había visto antes. Es profundamente detallista concreto e impresionista en general. Yo tenía la sensación de estar frente a un cuadro en movimiento en muchas ocasiones, sobre todo con los paisajes, y por encima de ello con una escena en particular, que no voy a spoilear porque a) eso no mola y b) no llego a entender del todo, pero c) a mí me ha parecido hasta poética y todo. Y para que yo use una palabra como poético me tiene que gustar bastante.

En fin. Me ha gustado mucho. Ahora voy a ver con qué me entretengo, porque creo que tenía otra crítica pendiente, pero honestamente no me acuerdo. Sí recuerdo que era un poco basura, así que si no me acuerdo finalmente no pasa nada. Iros a leer a otra parte.

21.11.11

"Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio" - Steven Spielberg. 2011.



Nunca he llegado a ser muy fan de Hergé; mi corazón ha sido siempre muy de Ibáñez desde niño. Aún así, y sobre todo con la experiencia que da la edad (chorracomentario gratuito del día), he podido ir dándome cuenta de la importancia que tiene el cómic del belga en cuanto a la narrativa de aventuras; un protagonista que tiene que resolver un misterio envuelto en las brumas del tiempo, enfrentándose tanto a las dificultades que entraña un viaje de esas características como a villanos varios que también andan detrás de lo que ellos suelen entender como un fabuloso tesoro. Todo ello aderezado por un plantel de secundarios que rodean la aventura de gags cómicos, pero articulando la historia en torno a momentos de suspense dramático que consiguen enganchar al lector.

No hay que darle muchas vueltas para ver que ese es el esquema de un cierto tipo de cine de aventuras, con la saga de Indiana Jones como ejemplo claro clarísimo (quitando la última, que como película no está mal, pero que hay que tener los huevos cuadrados para situarla junto a las tres anteriores). Así que, como el marketing también se encargaba de recorda, ir a ver esta "Tintín: el secreto del Unicornio" era algo obligatorio teniendo en cuenta lo que podía salir tras juntar a dos personas como Spielberg y Hergé en el mismo proyecto.

El problema de estas cosas son las expectativas. Y no por el marketing de la película. Si no porque en nuestro interior confiemos en que cuando los grandes talentos se unen tiene que salir algo grandísimo.

"Tintín" se ve bien. No hay que engañarse, es un cine de aventuras basado en una historieta que se publicó hace 70 años. Así que si se respeta la obra, bueno, el lenguaje narrativo es distinto. Me explico: queda un poco raro que Tintín hable todo el rato. Vale que le habla a Milú, o a otros. Pero el hecho de que llegue a sus conclusiones en voz alta todo el tiempo, puede parecer un poco ridículo. Sin embargo, reitero: Tintín era así. Y es cine para todos los públicos. De hecho, a pesar de lo infantil que resulte a veces la cinta, a veces sorprende por ciertos diálogos (contados con los dedos de una mano, eso sí) que son para gente con pelo en los entrebajos.

El apartado visual y sonoro sí, es magnífico (John Williams). Las escenas acostumbran a ser espectaculares, con un diseño que se nota muy cuidado y que tiene la intención de no dar ni un respiro, sobre todo en las escenas de acción. La falta grave que tiene este apartado es por culpa de las moderneces del 3D. Y es que vale, yo me la vi en 2D, que la economía no está para lujos; y se notaba a lo bestia la abundancia de planos rollo "cosas que se acercan a la pantalla a lo bestia". Y el problema no es que lo hagan, si no que se note que son totalmente gratuitos. Que su única intención es sorprender deforma fácil. Y teniendo al señor S. entre bambalinas, pues no vale.

De todas maneras, tiene algunas escenas que destacan. La parte del barco a mi me chifló de mala manera, por lo espectacular que resultaba. Pero también es verdad que yo soy de impresión fácil. Juzgad vosotros mismos, aunque tampoco es que me engañe. No creo que vayáis ninguno a no ser que tengáis críos o os hayáis enamorado de Milú en vuesta infancia. O seáis amantes del cine, por supuesto.

14.11.11

"Predators" - Nimród Antal. 2010.

Aunque en principio lo de las críticas se iban a reducir a las películas que me tragara en el Festival de Cine de Sevilla, lo cierto es que después de amargarme teniendo que escribir 3 o 4 críticas algunos días ahora le he cogido el gustillo. Eso no quiere decir que vaya a escribir una crítica para cada nueva que vea, sólo que procuraré que no me desaparezca la manía. Además, joder, de algo tengo que escribir.



Si hay algo que pueda clasificar de guilty pleasure (lo que viene a ser un placer culpable; cosas de ingleses) es llegar a mi casa física y psicológicamente muerto de sueño, encender la tele y engancharme a alguna película que esté empezando, ya sea buena, mala, horrible, vomitiva, curiosa, interesante, o nula en todos los aspectos. No sé que me da a esas horas, pero soy capaz de tragarme cualquier basura que me pongan por delante, y normalmente entera.


La última que me tocó fue eso, "Predators". Que no hay que confundir con "Predator", y es que esta vez hay más de uno. Hasta tres son esta vez los implacables cazadores que se dedican a perseguir a un grupo de humanos, seleccionados en primer momento por sus excepcionales habilidades como asesinos, para ser llevados a un planeta alienígena y ser convertidos en presas.

Bueeeno... no deja detener su gracia la premisa, no lo voy a negar. Cuando se juntan los asesinos seleccionados y ves el desfile de clichés armados con pistolas, metralletas, lanzagranadas, francotiradores y demás cosas para matar, lo primero que piensas es que no tiene mucho sentido, para empezar, y que aunque suene muy bien así a bote pronto, si lo piensas un poco, reitero, no tiene sentido. Me explico:

Vale que los predators quieran probarse a sí mismos porque son así. Ellos buscan presas peligrosas, las cazan, mejoran como cazadores, y buscan presas más peligrosas. Eso los fuerza a buscar precisamene eso; presas que no sean fáciles de atrapar. Y en principio uno buscaría eso mismo, los humanos más despiadados de la Tierra para cazarlos. Pero el problema es que no tiene sentido formar un grupo con esta gente, porque no se han conocido en la vida. Y a fuerza de pensarlo un poco, para formar un grupo especializado en estas cosas, es de cajón que los miembros se conozcan, trabajen entre ellos, confíen en los demás como grupo. El comando de soldados que se enfrentaban al primer predator liderados por el Chuache tenían más peligro, por ejemplo, que todos estos mindundis juntos, porque estaban acostumbrados a trabajar como un todo, eran entrenados para matar como un solo individuo. En definitiva, suponen una presa más difícil de abatir que un montón de asesinos reunidos de repente.

Esto enlaza entonces con el principal fallo de la película. No es emocionante. La situación de la cinta de McTiernan desprendía una sensación más de todo: más misteriosa, más extrema, y con un enemigo más letal. Volviendo a la comparación y empiezo con los spoilers, en la original un grupo de comandos especializados se enfrentaba a un bicho extraterrestre que no moría hasta el final de la puta película, mientras aquí un montón de machomens luchan por sobrevivir contra tres bichejos. Debería parecer más inquietante la segunda opción, pero lo cierto es que se respira mucha más ansiedad el juego de gato y ratón de la primera, antes que en la segunda.

Como ya llevo bastante de entrada voy a meter el turbo. Yo me dormía en la peli; no había emoción, los predators no resultan intimidantes; la selva alienígena no es una selva tan alienígena (ya uno de los mindundis conoce las plantas del planeta extraterrestre al dedillo, por lo que parece); aparece Morfeo haciendo un papel ridículo que es como un Gollum sin dinero para efectos especiales; al personaje de Adrien Brody se le meten los tópicos con un calzador; y el final es un ejemplo clásico de cutrez sin par posible en una película.

Termino ya, que no sé ni lo que he escrito. A ver con que me entretengo ahora.

11.11.11

"El vuelo del tren" - Paco Torres. 2011.



A ver, explico la historia de porqué me metí a esto.

Yo hablando a la salida de la película anterior, con otros colegas:

Un Servidor - "Bueno, y dónde os metéis ahora?"

Alguien 1 - "En "El vuelo del tren".

Un Servidor - "Bufff, esa es la que han grabado en mi ciudad."

Alguien 2 - "Y tú?"

Un Servidor - "Yo? A nada, a nada, estoy cansao de butacas."

Alguien Más - "Venga va, meteos..."

Un Servidor - "Es que va de una niña con cáncer o algo así..."

Alguien Aparte - "Pero sale Nuestro Colega de extra en una pelea de macarras. Y el director de fotografía es Nuestro Profesor Del Año Pasado."

Un Servidor - "Nuestro Profesor Del Año Pasado? En serio? Bueno, habrá que darle una oportunidad..."

Lo cuál confirma que SIEMPRE debes hacerle caso a tu instinto si no sabes que hacer.

El filme nos cuenta la historia de Blanca, madre soltera (http://www.youtube.com/watch?v=UUeBZ5Mluf4&feature=related) que se derrumba tras la recaída de su hija, que sufre de esclerosis múltiple digo leucemia.

La fotografía no está mal. Tiene planos chulos, y en serio, tengo que reconocer el mérito de hacer que más o menos Dos Hermanas tenga una estética cinematográfica. Porque no la tiene, para empezar. Eso sí, la fotografía también acaba adoleciendo de un problema que lastra toda la película desde su guión.

Y es que es mortalmente ñoña y pastelaza.

Pero no ñoña y pastelaza que no te das cuenta. Si no que a veces te da la sensación de que te van a estallar las venas y salir arcoiris.


La fotografía, por poner un ejemplo: empieza siendo interesante, por los planos y el tratamiento de la temperatura cromática. Sobre todo con el uso del trasfoco, que lo usan mucho con las luces para crear una estética fantasiosa. El problema viene cuando abusan en tantos planos de este tipo de efectos que saturan la imagen de lo acabas pensando que son "luces que parecen lentejuelas en la pantalla".

El guión no tiene mucha gracia, la verdad. La mitad de los personajes sobran, y no sirven para nada. Y con ellos alguna que otra situación que tampoco aporta nada a la historia principal. La protagonista no parece evolucionar mucho, siempre está amargada, y lo que más me revienta es ese final rollo deus ex machina, donde todo se soluciona por pura suerte, sin haber hecho la tía absolutamente nada aparte de llamar al teléfono. En conclusión al salir de la pelicula, y aún durando una escasa hora y media, te da la sensación de que eso debía haber sido un cortometraje.

No la recomiendo, es una historia sosa. Los de DH que quieran ver una peli en su pueblo por curiosidad vale, pero en serio, no digáis que no os avisé.

"Michel Petrucciani" - Michael Radford. 2011.



Mirad que guay, os he preparado un fragmento para que os lo pongáis mientras leéis:



Este es un documental que me ha gustado bastante, fijate.

En una maravillosa hora y media, conocemos la vida de este señor, que nació con osteogenesis imperfecta, una enfermedad que le da a los huesos una fragilidad que asusta. Como consecuencia añadida, la variante más grave de esa enfermedad causa un problema de crecimiento importante. Del tipo del que no creces un carajo. Y bueno, este tío no sería nada más que eso, si no fuera además uno de los pianistas de jazz más increíblemente impresionantes y precoces de toda su historia.

Lo que hay que decir es que el documental se hace muy llevadero, y es que está contado de forma ágil, organizado con una buena estructura que explora la vida del músico basándose en gran parte en anécdotas y testimonios de personas que compartieron parte de su vida con él. Resulta especialmente entretenido porque el tío era un vivalavirgen con muchísima agudeza y una cara más dura que un puto diamante (eso era una comparación de químicos. Por eso de que el diamante es el mineral más duro y.. vaya, eso. Sé que es malo pero no se me ocurría nada más ingenioso).

Y no hay que olvidar el apartado de la banda sonora. La mayoría de imágenes del documental son grabaciones de sus conciertos, y evidentemente, la música de este hombre baña todo el documental. Que es una bendición, porque escuchar a este tío es una maravilla. Sobre todo después de que te revelen en el documental que una de las razones de su fama, era gracias precisamente a su minusvalía. Algo que hasta da para pensar.

No hace falta decir mucho más. Para aficionados a la buena música y a los que les interesan los documentales sobre leyendas de la música. Yo lo disfruté como un enano.